La bondad es el pináculo de la inteligencia. Es su punto más cenital, el instante en el que la inteligencia se queda sorprendida de lo que es capaz de hacer por sí misma. Leo en una entrevista a Richard Davidson, especialista en neurociencia afectiva, que «la base de un cerebro sano es la bondad».
Texto por José Miguel Valle
Cuando las sociedades cambiamos y la tecnología nos ayuda, me pregunto:
Y Cuanto nos falta para que las tecnologías sean accessibles a todos!
Si bien no reemplazan a un abrazo, un contacto físico, son herramientas que debemos seguir desarrollando no solo para que se encuentren al alcance de todos, sino que también estén adaptadas a las diferentes circunstancias de las personas mayores. Nos ayudan hoy a sentirnos cerca de nuestros seres queridos o más acompañados.


